Chery confirmó la llegada de su SUV insignia a nuevos mercados de la región, apostando por una propuesta híbrida enchufable (PHEV) que combina un motor de combustión con uno o más motores eléctricos, pensada para ofrecer bajo consumo en ciudad y autonomía suficiente para viajes largos sin depender de la red de carga.

La marca busca posicionar al modelo como una alternativa directa frente a los SUV medianos ya consolidados en Latinoamérica, apoyándose en un nivel de equipamiento amplio de serie y una estrategia de precios agresiva para el segmento.

Diseño y equipamiento. El SUV mantiene el lenguaje de diseño reciente de la marca, con una parrilla frontal de gran tamaño, ópticas full LED y llantas de hasta 19 pulgadas según la versión. En el interior destaca una pantalla flotante para el sistema de infoentretenimiento, cargador inalámbrico y una suite de asistentes de conducción (ADAS) de serie desde la versión de acceso.

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En materia de seguridad, el modelo suma control de estabilidad, múltiples airbags y frenado autónomo de emergencia en todas sus versiones, un punto que las marcas chinas han priorizado en sus lanzamientos más recientes para la región.

La comercialización en los distintos mercados de la región se realizará de forma escalonada, con las primeras unidades ya disponibles para reserva en algunos distribuidores oficiales.